Vía Clece Social

En las personas mayores, debido a diversos factores como la disminución de la sed, discapacidades físicas que dificultan el acceso a los líquidos, discapacidades mentales que dificultan la capacidad para reconocer la necesidad de la ingesta de líquidos, dificultades para tragar como la disfagia, y el consumo de determinados fármacos como los diuréticos, el riesgo de deshidratación es mayor.

Es por este motivo que las personas mayores no deberían esperar a tener sed para beber y tener en cuenta que el agua es la bebida de elección para calmar la sed.

La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria así lo aconseja con estos consejos:

 

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