Personas mayores y el frío: 11 consejos para este invierno

Ha llegado el invierno por lo que desde Apoyo en Casa creemos es un buen momento para recordar algunos consejos para que las personas de la tercera edad lo noten lo menos posible. Y es que, aunque el frío nos afecta a todos, nuestros mayores son algo más vulnerables.

  • Presión arterial. Las temperaturas invernales influyen sobre la presión arterial. Con el frío aumenta y las personas mayores son más susceptibles a estos cambios. Se recomienda incrementar la vigilancia en los hipertensos.
  • Artrosis. Las bajas temperaturas pueden agravar las dolencias. Es recomendable evitar cambios de temperatura bruscos, tomar baños con agua caliente para disminuir la rigidez y evitar aquellas actividades que requieran gran esfuerzo físico.
  • Dermatitis. El frío, el viento y la humedad contribuyen a resecar la piel, y se acentúan los eccemas y las grietas. El uso de cremas hidratantes y beber líquido frecuentemente resultan de utilidad. Con guantes y prendes adecuadas combatiremos las bajas temperaturas.
  • Caídas y potenciales fracturas. Si la persona mayor vive en una zona de mucho frío, la lluvia, el hielo e incluso la nieve puede predisponer a caídas y potenciales fracturas, por lo que se recomienda salir acompañado y utilizar un calzado adecuado.
  • Trastorno afectivo de temporada. En invierno muchas personas mayores tienden a aislarse. Se recomienda, cuando se ve a su ser querido con fatiga creciente, desánimo, irritabilidad o somnolencia excesiva, consultar con el médico, quien deberá considerar entre otras cosas, la posibilidad de una depresión.
  • Mantener una buena alimentación. La dieta es muy importante, es la principal fuente de energía y nos aporta calor. Debe aumentarse el aporte calórico con carbohidratos y lípidos, sin olvidar los alimentos con alto contenido proteico.
  • Beber agua en cantidades adecuadas (2 litros al día). Aunque en estas estaciones la sensación de sed sea menor debemos beber. Además debe evitarse el alcohol ya que al ser un vasodilatador, acentúa la pérdida de calor.
  • Conservar la temperatura adecuada en el hogar (temperaturas de 18 a 21º C) y evitar el abrigo excesivo en lugares con calefacción.
  • Cubrirse adecuadamente al salir a la intemperie. La ropa para el invierno debe ser cómoda. No está mal ponerse varias capas y, muy importante, hay que proteger las zonas por donde se pierde mucho calor como la cabeza.
  • Para evitar la transmisión de infecciones respiratorias es conveniente taparse la boca al toser o estornudar, tirar los cleenex después de usarlos, lavarse las manos con frecuencia y no visitar enfermos con infecciones respiratorias.
  • La mayor parte de las infecciones respiratorias son causadas por virus no susceptibles al tratamiento con antibióticos, de modo que el uso indiscriminado de estos medicamentos es contraproducente y solo deben emplearse bajo prescripción médica.